En el estadio de futbol de Bridgetown, Barbados, el pasado fin de semana bajo el lema “Football Unites Us All” y en apoyo a la consigna internacional Black Lives Matter, se celebró un partido contra la discriminación. Un evento organizado por el embajador argentino, Gustavo Martínez Pandiani, y que reunió a personalidades, funcionarios y ex futbolistas de diferentes países del Caribe.
De él participaron diplomáticos representantes de Argentina, Brasil, Colombia, Guyana, Reino Unido, México, Alemania, Trinidad y Tobago y Japón, entre otros. Asimismo, también se sumaron funcionarios de las Naciones Unidas (ONU), de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Comunidad del Caribe (Caricom), como así también John King, el ministro de Deportes de Barbados.
Hubo, además, presencia de artistas del espectáculo: Misthah Dale y DJ Salt, músicos de calypso y reggae, también quisieron ser parte de la iniciativa, al igual que uno de los hermanos de la cantante barbadense Rihanna.
Por supuesto, el fútbol también tuvo representantes en el campo de juego. Fueron invitados a participar veteranos y ex jugadores de Barbados, Santa Lucía, St. Kitts & Nevis, Dominica, Montserrat y otras islas caribeñas, quienes también aceptaron sumarse a la iniciativa de la Embajada de Argentina.
"En tiempos de repudiable racismo que se vive en algunos rincones del mundo, el fútbol nos une a todos y acaba con los prejuicios para siempre", manifestó Martínez Pandiani luego de la cita futbolística en la que todos sus participantes le dijeron “no al racismo”. "En el campo de juego, a nadie le importa el color de la piel. Así debería ser en la vida en general. Nos juntamos en equipos diversos para mostrarles a los racistas y a los violentos que son un grupo minúsculo que merece nuestro más enérgico rechazo. En el caribe, como dijo Diego, la pelota no se mancha", añadió el diplomático.
Barbados es uno de los 13 países que conforman la América Insular, siendo la isla más oriental de Caribe. Argentina, a través de su embajada en Barbados, viene fomentando el fútbol como una forma de promocionar la cultura y el deporte. Esta vez, la pelota sirvió para apoyar una causa internacional que preocupa. Sin embargo, en equipo, todo se puede lograr.